Cómo volver a entrenar después de una pausa
La prudencia de empezar por debajo de tus capacidades para evitar lesiones y frustraciones tras semanas de inactividad.
Tras un periodo de inactividad por enfermedad, vacaciones o exceso de trabajo, el error más común es intentar retomar los entrenamientos en el mismo punto de intensidad en que se dejaron.
Los tendones y ligamentos se desacondicionan más rápido que el sistema cardiovascular; si les exigimos demasiado desde el primer día, es muy fácil sufrir tendinitis en rodillas, hombros o fascia plantar.
Aplica la regla del 50%: en tu primera semana de vuelta, realiza la mitad del volumen y de la intensidad que solías hacer. Deja que tu cuerpo recuerde los movimientos sin dolor y aumenta el ritmo de forma progresiva a lo largo de tres semanas.
El bienestar duradero no es un sprint puntual de dos semanas, sino un ritmo continuo que respeta tus tiempos y tus prioridades. Si este texto te ha resultado útil, explora los hábitos asociados y las recetas sencillas disponibles en este proyecto.